dijous, 11 de febrer de 2010

Coordinadora Feminista Autónoma de Barcelona: una experiencia de autorganitzación entre mujeres

El 3 y 4 de abril de 2009, en el marco de las jornadas Construyamos la autonomia feminista: pasado y presente que se realizaron en Ca La Dona, recuperamos del pasado más reciente la experiencia de la Coordinadora Feminista Autónoma de Barcelona (CFA), un espacio que dió sus primeros pasos en el 97, cuya actividad se prolongó hasta el 2002. Con este texto queremos aportar nuestro granito de arena a la memoria histórica de las mujeres y plantear algunas reflexiones respecto la autorganización feminista.
Un poco de historia
Nos remontaremos a enero de 1996, a las jornades estatales sobre okupación que se celebraron en el centro social Les Naus del barrio de Gràcia de Barcelona. En aquellas jornadas surgió la necesidad espontánea por parte de algunas mujeres presentes, mujeres organizadas alrededor de la okupancions, de abrir una mesa de mujeres donde poner en común malestares, inquietudes y necesidades importantes y, sobre todo, urgentes: invisibilidad y desvalorización de la aportación de las mujeres, división y especialización del trabajo en función del sexo, invisibilitat i menys valoració del tregall de les dones, acoso y agresiones sexuales, entre otras muchas cuestiones.
Aquel momento representa todo un símbolo en el estado en que se encontraba el pre-feminismo autónomo, entonces antisexismo y/o lucha antipatriarcal. La propuesta cayó como una bomba y se desencadenó una polémica estéril y dolorosa sobre si había seximos o no en los espacios liberados y sobre si era necesaria o no, la existencia de colectivos de mujeres.
El momento de cuestionamiento por parte -básicamente- de los hombres, aunque también por parte de algunas mujeres que consideravan los espacios estrictamente de mujeres no sólo inncesarios, sinó también contraproducentes, se alargó más o menos un año y medio. Paral•lelamente, fueron apareciendo grupos y asambleas de mujeres en muchísimos Centros Sociales Okupados (CSO), en lo que fue un momento de afirmación y empoderamiento feminista importantísimo.
A nivel local, las jornadas de Les Naus y la participación e implicación de muchas mujeres tanto de los CSOs como de otros espacios alternativos hicieron posibles muchos contactos individuales y colectivos a nivel feminista. El primer encuentro tuvo lugar en el desaparecido Ateneu de Gràcia, donde proyectamos el documental Y de repente vimos el cielo. De allí surgió el grupo de trabajo que impulsaría la campaña Contra las agresiones a las mujeres: respuesta social, no policial! el invierno del 97-98.
Posteriormente, varios colectivos (las Unides i Enemigues del Patriarcat (UEP), Las Chalás, las Ovàriques y las Tenses) y muchas mujeres a título individual decidimos abrir semanalmente el CSO Kan Titella de Gràcia, con el objectiu de crear un marco de debat sobre sexismo en los espacios liberados mediante la realización de charlas, debates, pases de pelis, talleres, etc.
En julio del 97, durante la jornada antisexista en el CSO El Palomar, el debate mixto que se celebró se hizo evidente la inexistencia de una conciencia y de un discurso antipatriarcal asumido por todas y todos.
A nivel estatal, de aquellas jornadas de okupación surgió el proyecto Mujeres Preokupando, la revista de contrainformació feminista de edición itinerante que tienes en las manos. La revista se planteó como un medi propio para la expresión y difusión de las actividades, debates, reflexiones y contenidos de los colectivos y personas que trabajábamos el feminismo desde las okupaciones.
Las jornadas feministas
El 1 y 2 de mayo del 99 organizamos unas jornadas de debate en Ca L’Empetada, Manresa. Aquellas jornadas surgieron de la necesidad de definir unos mínimos ideológicos y estratégicos de lucha y con la intención de decidir si queríamos asumir algun proyecto más ambicioso que habían llegado a los colectivos.
El debate fue bastante denso aunque enriquecedor, y nos sirvió para dicutir y finalmente reapropiarnos de la identidad feminista. Muchas mujeres presentes, procedentes o formadas en Ca La Dona o el Eix Violeta, consideraban el concepto antisexismo un eufemismo que escondía el miedo a polemizar y parecer excluyentes. Otras, expusieron sus prejuicios respecto a un término vinculado a una lucha que consideraban institucionalizada y absorvida por el poder.
Finalmente, definimos colectivamente el feminismo como una lectura política para analizar y denunciar las injusticias generadas por el machismo, el sexismo y el capitalismo. Al mismo tiempo, lo entendíamos como un cuestionamiento del autoritarismo y los aspectos represivos de las instituciones políticas y sociales, incluidas la escuela y la familia. Además, el feminismo representaba una afirmación de formas de vida alternatvias sólidas y respetuosas con la libertad personal, con el objetivo de revolucionar la vida cotidiana y de cuestionar aspectos tan diversos como el trabajo doméstico, las relaciones personales, el lenguaje, la sexualidad o los conceptos de masculinidad y feminidad.
Respecto a las estrategias de lucha, debatimos de qué manera queríamos incidir y dar respuesta a las problemáticas que afectan directamente a las mujeres. Surgieron un par de ideas de trabajo: una primera línea de trabajo únicamente con mujeres ( la jornada Les dones diem no a la guerra, coorganizada con el colectivo Dones per Dones en el contexto de la guerra a Kosovo); y otra, en el marco de las jornadas de lucha social Trenquem el Silenci, donde tomaro parte colectivos autónomos de Barcelona.
Desde entonce, la CFA trabajamos en estos dos ámbitos: la autorganitzación entre mujeres y con colectivos mixtos de la izquierda anticapitalista de de Barcelona, en ámbitos tan diversos como el antifascismo, la contrainformación o el anticapitalismo.
En Ca L’Empetada también asumimos la realización del número 3 de la revista Mujeres Preokupando. El primer proyecto específico y a medio plazo que asumíamos desde la CFA.
Mujeres Preokupando Barcelona
El proceso de elaboración de la revista llevó implícito el desarrollo de un grupo de trabajo estable, una comisión permanente encargada de las diferentes fases de producción, selección y reparto de los contenidos de la revista, búsqueda de financiación, diseño y distribución. Este proceso fue acompañado de un debate interno y en el ámbito de los Centros Sociales respecto a la contrainformación feminista.
En primer lugar, discutimos y definir el sentido de la revista. Los objetivos generales eran consolidar este medio estatal de expresión y difusión del feminismo desde las okupaciones.
Más específicamente, considerábamos necesario incrementar la producción de discurso desde una perspectiva de género y madurar los planteamientos. Creímos conveniente formarnos teóricamente, hacer eco de nuestras actividades y movilizaciones, rompiendo con la delegación informativa que a menudo se hace en los medios de contrainformación. Igualmente, había ciertas características de estos medios que no nos gustaban: homogeneidad de registros y lenguaje, falta de honestidad y autocrítica, de análisis y reflexión; segregación temática en lugar de transversalidad de la perspectiva feminista, etc. Estas reflexiones se hicieron públicas en dos jornadas de colectivos de contrainformación celebradas en noviembre y diciembre de 1999, en Les Naus y en el Espai Obert, respectivamente.
Paralelamente a la elaboración de la revista, abríamos el CSO Hamsa todos los miércoles, convirtiéndos en un punto de encuentro y de referencia para mujeres y colectivos interesados en la lucha feminista, de cara a participar y hacer propuestas. Desde este espacio se coordinó la revista, al tiempo que se organizaron el bloque autónomo del 8 de marzo, la manifestación de respuesta al asesinato y violación de una mujer en Gràcia y la Caravana Antimilitarista contra el Desfile Militar del 27 de mayo de 99.
La valoración de esta experiencia fue irregular, ya que auque se consolidó el grupo editor de la revista que funcionaba como un colectivo estable y daba continuidad a la Coordinadora, la especificidad del proyecto hizo que muchas mujeres se desvincularan de la asamblea por falta de interés.
Del estancamiento a la disolución
Este modelo organizativo, combinación de grupo de trabajo a medio plazo y un espacio organizativo abierto a propuestas externas, fue el sistema más estable y fructífero para la CFA. Aunque una vez terminada la revista, volvimos a la irregularidad, a la falta de proyectos y de objetivos comunes, a la inestabilidad y fluctuación de las mujeres participantes en las asambleas.
Durante este período se realizaron actividades como las Jornadas de Género en el marco de las Jornadas Anticapitalistas de mayo del 2000 o las Jornadas Contra la Violencia de Género celebradas en noviembre de 2001, una semana monográfica descentralizada y coordinada con colectivos de ámbitos muy diversos-anarcofeministas, independentistas, autónomas, feministas de Ca La Dona o de la Red Contra la Violencia Doméstica.
También conocimos y colaboramos con mujeres de otros sectores como La Huelga Mundial de Mujeres del 8 de marzo de 2000 y en el encierro de mujeres migrantes en la iglesia de Sant Pau, en el contexto de los encierros de inmigrantes en enero de 2001.
Hubo una serie de factores que creemos limitaron mucho el desarrollo de la CFA y que propiciaron la disolución: la inexistencia y efimeridad de los colectivos, la gran oscilación de las mujeres participantes a título personal, la falta de unos mínimos ideológicos, de objetivos y estrategias de lucha más allá de la mera coyuntura, la doble militancia en espacios mixtos y de mujeres, los episodios represivos, etc.
La Coordinadora nos fuimos encontrando en el CSO El Monstru de Banyoles en Gràcia y organizamos un curso de autodefensa para mujeres en Kasa de la Muntanya. Pero poco a poco, el espacio de la CFA se fue disolviendo per se.
La CFA fue una experiencia personal y colectiva muy intensa a muchos niveles que, aunque nos confrontó con el machismo dentro de nuestros propios espacios, nos abrió la puerta del feminismo, haciéndonos amigas y cómplices de muchas mujeres. Pensamos que el proceso y las fases por las que transitamos presentan características similares a la que atraviesan muchas asambleas feministas. Esperamos os sirva para aprender de nuestras experiencias.

autonomiafeminista@gmail.com