dimecres, 12 de maig de 2010

¿Puedes ser vegana y luego no tener complejo en ser una consumista impulsiva de energía? ¿Gastas felizmente tu sueldo en falsas necesidades devorando la ropa de marcas que explotan a personas que no poseen nada? ¿Puedes criticar el uso que hace la publicidad del cuerpo de las mujeres y comer tan tranquilamente carne y maquillarte con cosméticos testados en animales que han sido torturados? ¿Puedes defender a muerte a los árboles pero luego dejarte someter por una pareja que se cree dueñ@ de ti?
Algunas ya no podemos, ¿y tú? ¿Tienes miedo a criticarte a ti misma y si te miras al espejo agachas la cabeza? ¿O prefieres seguir examinándo dentro y fuera de ti, golpeando los miedos, para lograr ser cada día un poco menos opresora con tu entorno a la vez que más libre contigo misma?
Quizás para algunas feministas el término ecofeminismo, les suene a otra tendencia de los movimientos sociales para desviar las reivindicaciones de las mujeres, para frenar la lucha contra nuestras propias jaulas- cárceles o como excusa para volver a las mujeres con conciencia ambiental, más cuidadoras y más madres (siendo éste muchas veces tomado como su rol “natural”, desgraciadamente incluso por much@s amantes del medio ambiente), y puede que algun@s ecologistas piensen que un cuestionamiento de las actitudes patriarcales es una trava que solo debilita y divide la militante lucha por la tierra y l@s animales.
Pero puede que a través de vincular ambos discursos, se arrancaría la misoginia de much@s ecocentristas y más chicas ecologistas serían más concientes de su propia opresión, como puede que muchas feministas empatizarían con la causa contra el mal progreso humano destructor de los bosques.
¿Por qué no es cierto que actualemente el sistema que abusa de mujeres, animales y naturaleza es fruto de un mundo patriarcal y antropocéntrico (entre otros)? ¿Si así es, por qué no podemos criticar y luchar contra ambos pensamientos del eje dominador?
Quizás si el centro de nuestra vida no girase entorno al mal desarrollo humano, las mujeres seríamos más protagonistas y más libres. Y quizás, si lograsemos destruir el patriarcado, la naturaleza y l@s animales serían más respetad@s.
Pero vivimos en un mundo al que no hemos elegido nacer, donde lejos estamos de alcanzar nuestro mundo ideal perfecto, más si no utlitizamos un discurso integrador que teja redes en similidudes entre luchas anarquistas/autónomas en vez de aislarse cada un@ en sus diferencias. No pienso que tod@s tengamos que ser amig@s o compañer@s, eso es irreal, pero sí intentar buscar un respeto en dirección hacía la idealizada y aún lejana liberación total de cualquier ser o ente vulnerable que se encuentre en cualquier rincón del mundo amenazado por un abuso de poder.
Si bien es cierto, que todas tenemos dos brazos, dos piernas, una pluma y una mente, y no podemos abarcarlo todo porque nos guste o no somos human@s, sí podemos integrar nuestro disscurso con diferentes prácticas. Es decir, puedes centrarte en eliminar tu propia opresión como mujer o por acabar con la eliminación de la experimentación animal pero entendiendo que el problema forma parte de un conjunto más amplio al que te solidarizas englobando las distintas formas que toma el conflicto con lo existente.

Liberación de la Mujer, Animal y de la Tierra
- ¿En qué se basa la liberación de la Tierra? ¿Y la liberación animal?
Las activistas que luchan por la liberación de la Tierra, basan su ideología en la explotación y la destrucción del planeta que l@s seres human@s, con el desarrollo de esta civilización, estamos causanto egoístamente y a conciencia, con nuestra manera de vivir. Concretamente, lo que rechazan son esas actividades económicas capitalistas, y no de supervivencia, que arrasan la naturaleza a gran escala. También se oponen al control antropocéntrico que ejercemos sobre ella, poniendo palos a las ruedas a la dominación tecno- industrial. Así encontramos grupos como Earth First! o el ELF (Earth Liberation Front) que apuntan con su punto de mira a: urbanizaciones, concesionarios, máquinas de la construcción, carreteras, pistas de esquí, campos de golf, más un largo interminable etcétera.
La liberación animal surge a partir tambén del rechazo con que l@s animales no human@s son tratad@s por la espécie humana; las activistas que luchan por la liberación animal critican tanto la visión como el uso de éstas como objetos de mercancía, que satisfacen nuestras carencias, situando de esta manera, al animal en un peldaño muy inferior al del humano, que se cree con toda la legitimidad de aprovechar su ventaja a nivel de especie que le ha proporcionado la sociedad. Defienden a l@s animales porque consideran que tienen el mismo “derecho” a gozar, a vivir y a la libertad de la que en principio habríamos de tener l@s de nuestra especie. Es por este motivo que muchas veces se tiende a hacer un paralelismo de dicho trato por la mera diferencia de especie (especismo), con las condiciones de vulnerabilidad a las que somos sometid@s l@s human@s por la diferencia étnica (racismo), o por la variable según cual sea nuestra condición sexual (sexismo).
La lucha por la liberación animal desctaca, en estos tiempos que corren, por su eficacia y por su constancia; así grupos o individualidades de SHAC o del ALF, dialogando por medio de sus propias acciones, han logrado convertirse en una auténtica pesadilla para sus enemig@s. Han sido capaces de undir a directivos y a empresas multinacionales vinculadas con la explotación animal, mientras les causaban grandísimos daños materiales y morales.
Así, el objetivo de estas luchas es liberar, sin pedir nada a las sucias leyes del Estado, a l@s seres viv@s que por ell@s mism@s no pueden fugarse ni evitar que una máquina las destroce, de la mano que la maltrata y la tiene ferozmente presa. El lema general es que no existen imposibles, y las divagaciones mentales pasan a un segundo plano, para ganar las batallas con las palabras de la acción. La finalidad de cada una de las acciones que se llevan a cabo por estos grupos o individualidades es lograr que l@s animales y el medio ambiente en su totalidad sean libres y salvajes, a la vez que acabar con los negocios que se benefician a costa de ell@s.
- ¿Qué relación tiene la liberación animal y de la Tierra, con la de la mujer?
Todo está estrechamente vinculado; aunque los objetivos parecen distantes, la raíz del problema es la misma: el Estado, los roles de dominio y sometimiento que éste mismo genera, la economía industrial y de servicios que tanto vende la mujer como objeto sexual y doméstico, la naturaleza como recursos, lxs animales como esclavxs, mientras el conjunto de humanxs somos concebidas como mano de obra barata.
Si como mujeres luchamos contra nuestra opresión, contra la vida que nos roban, contra la desigualdad de posibilidades (aunque no nos interesen la mayoría de ellas), los esteriotipos, lo que nos dictan que seamos mostradores e iglesias, contra la homogeneïdad de discursos ideológicos y culturales elaborados por machos, etc. Pienso que es dar un paso más en dirección a la coherencia, el ser solidarias cuando al levantar la cabeza para mirar más allá, vemos que l@s que ahora, serian consideradas l@s más débiles del planeta (naturaleza y animales), no pueden escapar de las jaulas que las tienen presas si nadie les abre la puerta, ni vivir, en el caso de los árboles, si nadie impide que los corten.
Son distintos frentes de lucha, sí, pero sólo tienen sentido en el momento que se dan la mano, enfrentando al aislamiento formulado por nosotras mismas. Por ejemplo, no entraría dentro de esta lógica una animalista que fuera a la vez sexista, antiecologia, fascista o racista, ya que los ideales de liberación animal y de la Tierra, engloban la totalidad de estos valores de libertad. Tampoco lograría comprender una feminista, que no respetara los valores antiracistas, ecológicos o antiespecistas. ¿Podemos querer escapar de nuestra jaula encerrando a otr@s por el camino? ¿Podemos abrir jaulas sin fugarnos de la que nos tiene presa en nuestro terreno más íntimo?
- Estrategias; lo que podem aprender las unas de las otras para seguir avanzando en nuestras luchas
Si bien es cierto que en los movimientos ecologistas y animalistas, al igual que en los feministas, hay una multitud de tendencias ideologicas que reivindican dicha causa (como lo son, las demócratas disfrazadas y las convencidas orgullosas, las comunistas- stalinistas, las marxistas, las autónomas, las anarquistas, etc), todas sabemos que dependiendo de la ideología de cada una, el funcionamiento interno y la lucha hacía fuera no se plantea de la misma manera. Del dichoal hecho, diferentes formas de actuar, diferentes formas de pensa.
También hemos de tener en cuenta que de las palabras a los hechos hay un largo camino donde muchas se pierden. Para muchas ya no nos vale el bonito palabrerío revolucionario, sino el expresar nuestras ideas a través del lenguaje que usa un vocabulario denominado “acción”. Cada persona se define por sus actos, no por los parches que luzca, por la música que escuche, o por los libros que haya devorado.
Estamos hartas de esperar nuevos motivos, de oïr nuevas conclusiones de sabiondos con barbas que no salen de su casa para enfrentarse a la realidad de un mundo caótico en en constante ebullición.
Podemos decir que la lucha por la liberación animal y de la Tierra tienen, a su vez, diferentes frentes de lucha, que aunque diferentes, no tienen porque ser incompatibles entre ellas. Éstas son:
- Las pasivas: éstas son tácticas reformistas, también llamadas bienestaristas o proteccionistas, las cuales buscan una pequeña mejora en las condiciones de vida de l@s animales, del medio, o de ambos. O bien, proteger a un reducido número de ést@s sin pensar en ir más allá en la abolición de la dominción humana en todos los ámbitos que dispara. Dentro de éstas, algunas activistas reformistas optan por: tomar medidas legislativas, denunciar casos concretos, recoger y ofrecer refugio a animales abandonad@s, que no pueden vivir sol@s por ell@s mism@s en el espacio donde habitan.
Estas tácticas sólo son efectivas para solventar la existencia de un@s poc@s animales. De hecho, de de la óptica de erradicar el problema de raíz, son perjudiciales, a la larga, por l@s propi@s animales y medio, ya que actuando de ésta manera se crea una falsa conciencia social donde la gente cree o se satisface pensando que por haber resuelto un caso, has salvado a una especie entera. Un ejemplo muy claro de este hecho lo encontramos en las protectoras, que son serviles para lxs animales que abandonan la tragedia de las calles.
Decimos que nos parecen perjudiciales porque si el mensaje que se transmite no va más allá, se corre el riesgo que la gente tienda a pensar que no pasa nada si abandona a su perra, ya que existen unxs defensorxs de lxs animales que la recojeran cuando a la vuelta de la esquina se crucen con ella.
- Las activas: dentro del movimiento por de liberación animal son las más interesantes y las más efectivas ya que son las que más victorias han dado… ¿así que por qué ahora perder el tiempo pidiendo cobardemente reformas al Estado?
La acción directa: esta estrategia la usan más las activistas que ven el especismo y la destrucción de la Tierra y de lxs animales como un problema de ámbito global dentro del marco político, económico, social y cultural. La tendencia política de las personas que conforman estos grupos o que actuan solas, suele ser anarquista o autónoma. Los argumentos que justifican cada acción, que es siempre duramente criticada por los medios y por la opinión pública con voz, son su eficacia por parar toda esta atrocidad. Normalmente, como he comentado en línias anteriores, los objetivos son personas o empresas relacionadas con dicha explotación. Podemos decir que a la vez, que la acción directa engloba distintos frentes, todos igualmente importantes. Éstos son: el consumo de productos libres de explotación animal o del medio (comida, cosméticos, ropa, entretenimiento, energía, agua, etc); el sabotaje o destrucción de propiedades; la denuncia pública; la difusión tanto de ideas, objetivos, como de comunicados de acción; la intimidación; y la liberación o rescate de animales.
- Algunas de las mujeres históricas protagonistas en la lucha por la liberación animal:
Este texto no pretende mitificar a las mujeres mencionadas porque ellas son personas de carne y hueso, como tu y yo, más o menos activas, con un corazón que a muchas casi no les cabe en la cavidad torácica, y a las cuales no les ha sabido mal correr riesgos si la causa era justa. Tampoco el escrito tiene la pretensión de hacer llorar a nadie, sino de animarte a tomar nota y coger fuerzas para no tener miedo a luchar por lo que consideras necesario. Sólo quería dejar constancia de ellas porque pienso que se lo merecen, ellas y todas las mujeres que des del anonimato siguen dándolo todo por la liberación animal y de la Tierra. ¡Ánimo, que la lucha continua!
Jill Phipps:
Esta mujer fue toda una guerrera en muchos aspectos. Involucrada des de bien joven en el movimiento punk de Inglaterra de los 80- 90, luchó durante muchos años hasta el último momento del día de su muerte contra: la destrucción de la tierra, la experimentación animal, la caza, los zoos, los circos y las indústrias cárnicas y lácteas, entre otras.
Jill era una de las hijas de Nankcy Phipps, también conocida como la abuela del Animal Liberation Front (ALF, o FLA en español), la cual después de haber visitado un par de veces las cárceles inglesas debido a su imparable militáncia, a su edad, aún decide seguir en el ojo del huracán. Su hijo Luke, ha estado en centros penitenciarios de menores, condenado tambìén por realizar acciones directas vinculadas al ALF. Jill fue una persona muy querida por sus companyer@s, que ofreció literalmente su vida a la defensa de los derechos y libertades de l@s animales.
En el año 1992 la arrestaron a raíz de una de las conocidas manifestaciones contra los laboratorios de Unilever, donde l@s manifestantes acabaron rebentando las puertas de éstos, para acceder a su interior. Una vez dentro, liberaron a lxs animales que restaban presxs. Finalmente destrozaron todo lo que pudieron, delante los ojos de los propios vivisectores asesinos, que no pudieron seguir ese día con su sucia y cruel tarea cotidiana.
Ya que durante ese tiempo, Jill embrazada, esperaba a su pequeño Luke, el juez decidió no cerrarle la puerta de la libertad. No tubieron tanta suerte ni su madre Nancy ni su hermana Leslie, quiénes sí fueron encarceladas con la resta de lxs manifestantes detenidxs ese día.
Jill murió el 5 de febrero de 1995, con 31 años de penas y glorias, asesinada por el estúpido conductor de un camión que tranportaba terneras vivas, el cual no accedió a parar su marcha cuando ella en ese momento se encontrada delante del vehículo con la finalidad de impedirle el paso. Cuando la ambuláncia llegó finalmente al hospital, ya era demasiado tarde para qué los médicos actuaran. El objetivo de la acción, que llevaba días llevándose a cabo por l@s activistas era evitar que lxs ternerxs fueran conducidxs hacia el aeropuerto de Coventry, donde serian exportad@s hasta los mataderos de Holanda.
“Hay que examinar tu corazon y tu conciencia - si comes la carne, deja de comerla. Si tienes afecto a los teneros, piensa en las jaulas donde viven y comportarte de acuerdo con esto. No usar productos testados en los animales, no ir a la caza ni a la pesca, no ir a los zoos ni a los circos. De hecho mirar todos los aspectos de tu vida y pensar en como afecta a otras personas, a los animales y al ambiente. Vivir con compasión para hacer homenaje a Jill y porque se debería vivir con compasión. La muerte de Jill ha mostrado a la gente el sufrimiento en el cual nuestra sociedad se basa. Cuando la Tierra haya sido destruida y los animales estén muriendo, una tribu de personas de todos los credos, colores y razas, tendran fe en acciones, no en palabras, para que la Tierra vuela a ser verde. Se llamarán L@s Guerrer@s del Arcoiris, Protector@s del Ambiente. Jill fue una de estas personas.” (extraído de uno de los homenajes que se hizo poco después de la muerte de Jill).
Nancy Phipps
Nancy Phipps, dentro del activismo por la liberación animal, es considerada en Inglaterra, la abuela del ALF. En 1983, durante el día mundial por lxs animales de laboratorio, asistió en una manifestación que cambiaría tanto su visión en muchos aspectos como su misma vida. Aquí anexo un texto que lxs miembros de una revista le pidieron que redactase, donde con sus propias palabras expresa su experiencia como madre, mujer y activista.
“… hasta aquel momento yo pensaba que vivía en un país decente y bondadoso. En otras palabras, que la gente que dirigía el país (el estado) era gente decente y bondadosa. Que equivocada estaba...
La marcha empezó tranquila. Miré las pancartas que había a mi alrededor y me horrorizó el sufrimiento que reflejaban sus fotos. Más tarde me enteré de que habían sido tomadas con cámara oculta en un laboratorio inglés. Aquel día me avergoncé de pertenecer a la especie humana. Observé con vergüenza cómo los policías cogían a gente de la multitud y los arrastraban forcejeando hasta meterl@s en sus furgones. Su tremenda brutalidad me conmovió. No había respeto ni consideración. Y esa era la gente a la que había enseñado a mis hij@s a respetar.
Cuando llegamos a los laboratorios Bibra mucha gente se sentó pacíficamente en la carretera. Después la policía l@s levantó como bolsas de basura y literalmente los lanzó a la acera. Yo misma tuve problemas de cadera cuando en una manifestación posterior recibí el mismo trato. Cuando aquel día vi las barreras policiales, la policía montada y pensé en l@s aterrad@s animales indefens@s encerrad@s en aquel infierno... me inundó un ardiente odio hacia lo que se hace en nuestro nombre. Un odio que hasta el momento no me ha abandonado. Un odio contra las injustícias hacia los activistas por la Liberación Animal.
Los asesinos y violadores reciben más respeto del estado que las personas compasivas de nuestro movimiento y por lo que luchamos: respeto hacia las dulces y preciosas criaturas del planeta. Es un objetivo por el que nunca dejaremos de luchar. Cuanto más nos intente detener el estado, más determinación tendremos, porque sabemos que aquello por lo que luchamos no está basado en el egoísmo y la crueldad. Las raíces parten de la compasión.
Durante los 18 años que han pasado desde que me involucré, mi vida ha cambiado completamente, y los sacrificios han sido muy grandes. Mi hija pequeña ha cumplido dos condenas de cárcel, mi nieto ha pasado por una cárcel de menores, uno de mis hijos perdió un dedo combatiendo la explotación animal.
Yo misma he cumplido una condena de seis meses. Era parte del sacrificio que tod@s debemos hacer.
Fue la pérdida de mi encantadora y queridísima Jill lo que destrozó mi corazón. El conductor que la mató ni siquiera fue interrogado. (La hija de Nancy, Jill, fue asesinada por un camionero que transportaba terneros cuando ella intentaba detenerlo). .¿Cómo puedo seguir?. Me ha dado fuerza la maravillosa gente que he conocido durante este tiempo. Gente como Keith Mann, Barry Horne, Ronnie Lee y Mel Broughton, solo por nombrar a algunos. La mayoría de ellos llevan en el movimiento más tiempo que yo.
Llevo una vida maravillosa porque tiene sentido llevarla. Nunca estoy inactiva. Los explotadores de animales saben que su final se acerca. La gente se está dando cuenta del dolor al que se somete a los inocentes. Hasta que no tratemos a los animales con amor y respeto, la especie humana no conocerá la paz. De todas formas, hasta que llegue ese maravilloso día, quienes estén preocupados deben combatir contra los torturadotes de animales con todas las armas de que dispongamos. Los asesinos prosperarán si las buenas personas se sientan y no hacen nada.
Gracias a la persistencia, nuestro movimiento ha cerrado muchos centros de explotación animal. Depositamos nuestra confianza en el poder, hasta que nos dimos cuenta que si queríamos cambiar las cosas lo tendríamos que hacer nosotr@s mism@s, l@s .activistas de calle. del movimiento.
ESTAMOS GANANDO. EL ESTADO HUYE ASUSTADO. SE DAN CUENTA DE QUE NO NOS VENCERÁN. RECUERDA, LA COMPASIÓN VIENE DEL CORAZÓN Y ES POR ESO POR LO QUE ESTAMOS GANANDO. LA RAZÓN LA TENEMOS DE NUESTRA PARTE.
Nancy Phipps, 15 de Julio del 2002.”