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dilluns, 1 de febrer del 2010

ABORTO Y PATRIARCADO

El objetivo de este documento es plantear que en el debate que se está llevando a cabo en los últimos meses sobre la necesidad o no de modificar el artículo del código penal que regula el aborto, se esgrimen siempre argumentos basados desde la perspectiva científico-médica, moral (cristiana) o jurídica, dejando de lado aquellos que se realizan desde una perspectiva político-social, básicamente aquellos enmarcados en el paradigma del patriarcado como sistema que estructura la sociedad.
Consideramos que plantear el debate partiendo de la narrativa del patriarcado, como sistema de dominación y orden social, nos permite tener afirmaciones legitimadas a través de conceptos como autonomía o libertad que ofrecen, desde nuestro punto de vista, mucha más solidez que afirmaciones basadas en la moral, la ética, la ciencia o incluso el concepto de derecho.
Planteamos, entonces, un enfoque del debate sobre el aborto a través de tres argumentos básicos:
- Las restricciones al avorto no son sino representaciones del patriarcado. El aborto es un tabú en el sistema patriarcal y representa uno de los actos más ejemplares de autonomía sobre el propio cuerpo y sobre el proyecto de vida.
- Restringiendo el aborto se vulnera la libertad de cada una de decidir sobre nuestro propio cuerpo: que una no quiera abortar no quiere decir que todas tengamos que ver nuestra libertad restringida.
- La posibilidad de ejercer la autonomía en la mujer es imposible si existen tutelas sobre ella. En el caso del aborto la mujer está sometida a unas leyes, a una bioética, a un sistema de valores androcéntricos y a una estructura familiar, entre otras cosas. Así, la capacidad de decisión de la mujer se ve limitada por un conjunto de factores externos a ella.
EL PATRIARCADO COMO SISTEMA
Existen diferentes definiciones de patriarcado, algunas más amplias y algunas concretas, hasta hay quien dice que no ha existido nunca o que ya se ha superado. Nosotras pensamos que el patriarcado existe entendido como sistema de dominación. No queremos empezar una disertación sobre cuando ni por qué se originó, ya hay quien desde hace años lo intenta descubrir. Lo que nos interesa es definir el patriarcado desde una perspectiva amplia y sistémica y mostrar como afecta a la práctica del aborto en nuestra sociedad.
Definimos entonces el patriarcado como un sistema de relaciones basadas en la dominación. No sólo entendemos el patriarcado como la dominación del hombre hacia la mujer, sino también como la dominación del hombre sobre los hijos, otros hombres o la tierra. El patriarcado es un sistema de organización social basado en la coerción de un aparte de la población sobre todo el resto, un sistema de símbolos, instituciones y relaciones que se retroalimenta, se trasforma y controla el curso del tiempo.
Basándonos en las aportaciones teóricas de Victoria Sau , la estructura del patriarcado se define mediante tres grandes opresiones y una gran ilusión.
La primera opresión es aquella ejercida sobre las mujeres y que Sau nombra como Matricidio.
Las segunda, es aquella ejercida sobre los hijos, que Sau nombra como Filicidi (trad: Hijicidio).
La tercera y última opresión es aquella que ocurre entre los barones para tomar el poder y que Sau nombra como Fratricidio.
Sau nos presenta también una cuarta pata del patriarcado, que nombrará Parricidio, que no es nada más que la renovación puntual de barones dominantes (Padres), que creen la falsa ilusión que el patriarcado ha caído, que es vulnerable. Nada más lejos, Sau considera que el Parricidio es uno de los grandes elementos de mantenimiento del sistema patriarcal.
Centrándonos en los mecanismos que permiten la opresión del patriarcado a la mujer, entendemos que se pueden dividir en:
- Elementos de dominación simbólica:
Nos encontramos en una sociedad dominada por una moral judeocristiana que utiliza la represión sexual de la mujer como mecanismo clave para su subyugación, imponiéndole una sexualidad únicamente destinada a una función reproductiva, que conduce a las mujeres a la maternidad como culminación de su feminidad. De la misma manera se produce la normativización de la heterosexualidad como garantía del mantenimiento de la finalidad maternal y como control de la sexualidad femenina.
- Elementos de dominación económica:
El sistema económico patriarcal divide el trabajo en trabajo productivo y reproductivo atribuyendo cada ámbito a un sexo: al hombre de lo destina al trabajo productivo y a la mujer al trabajo reproductivo. Además, estos dos ámbitos se jerarquizan y uno se valora mientras que el otro se invisibiliza.
La expresión de esta invisibilización es la no remuneración (trabajo fuera del mercado) o precarización del trabajo reproductivo, atribuido al universo femenino. La simbiosis entre capitalismo y patriarcado perpetúa un acceso desigual a los medios de producción y a los recursos, que genera a la mujer dependencia económica y vulnera su potencial autonomía.
- Elementos de dominación política:
El patriarcado crea una división entre ámbito público y ámbito privado, donde el ámbito público es el espacio de toma de decisiones que afectan a la sociedad, el mámbito de acción, y es el ámbito socialmente valorado que a la vez se atribuye al universo masculino. El ámbito privado, que se atribuye en cambio al universo femenino, se concibe como un espacio propio de las actividades reproductivas y como un espacio invisible y pasivo. La división de la realidad en estas dos dimensiones genera claramente una jerarquización del poder y de las capacidades de actuar y negociar, aconteciendo el espacio público el ámbito de legitimación del patriarcado. El aborto, por ejemplo, se trata como un tema de ámbito público cuando en realidad afecta exclusivamente a la mujer.
- Elementos de dominación social:
El patriarcado otorga a cada sexo unos roles, que es lo que se conoce como roles de género, que crean unos estereotipos alrededor de la mujer y del hombre y que permiten a cada uno de los individuos la aceptación de los elementos que hemos dicho anteriormente mediante la creación de identidades propias para cada sexo. Para legitimar los elementos de dominación anteriores, los roles de cada uno de los géneros tienen una valoración desigual por parte de la sociedad, asumiendo la mujer una serie de estereotipos desvalorados socialmente. Este hecho es determinante en la percepción de dependencia emocional que tiene la mujer ante la independencia masculina, que según Sau es el gran rasgo viril por antonomasia .
- Instituciones patriarcales: todas estas dominaciones se mantienen a través de instituciones, como la Familia, la Iglesia, el Matrimonio, el Amor Romántico o la Ley, que se encargan de mantener el orden y los valores patriarcales.
Esta clasificaciones de las formas de dominación no implica que no estén todas interrelacionadas, bien al contrario, se retroalimentan entre sí, creando el total del sistema de dominación patriarcal.
LA SITUACION DEL ABORTO EN EL ESTADO ESPAÑOL
La descripción de la situación del aborto en el Estado español la plantearemos a través de las restricciones a las que este acto médico está sometido, entendiendo cada restricción como un obstáculo a la plena autonomía de la mujer. Algunas restricciones son tutelas, es decir, situaciones donde la opinión de la mujer va detrás de la opinión de un “experto”. Otras son restricciones estructurales o incluso simbólicas.
Restricciones legales:
LEY ORGÁNICA 9/1985, DEL 5 DE JULIO, DE REFORMA DEL ARTÍCULO 417 BIS DEL CODIGO PENAL: ABORTO
La legislación española permite la posibilidad de interrumpir el embarazo en tres supuestos, es decir, no será punible cuando se concurra en alguna de las siguientes circunstancias:
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El hecho que el aborto esté recogido en el código penal implica que el ejercicio de autonomía de la mujer queda imposibilitado, coartando así el derecho de decidir sobre el propio cuerpo. Además, el hecho de que sea una materia legislada en el ámbito penal ayuda a construir el tabú sobre el aborto y “demonizarlo”. Por otro lado, la ley mostrada, obliga a la mujer a dar siempre una argumentación (me han violado, el feto tiene una malformación, estoy mal psicológicamente…) imposibilitando la capacidad de abortar por decisión propia. La ley española ejerce por lo tanto una doble tutela en tanto que ley pero también al imponer la decisión de la medicina, del derecho o de la psicología por encima de la decisión de la propia mujer.
Restricciones debidas al funcionamiento de la Sanidad
a) La Invisibilización
Existe una clara invisibilización del aborto como práctica médica en todos los niveles. La escasa educación afectiva se combina con una alarmante opacidad alrededor del aborto por parte del Estado: no se hace conocer la ley, no se informa donde se puede realizar, no se dan a conocer los protocolos de atención (si es que hay), no se estudia en las facultades de medicina… Se deja, entonces a la mujer en una situación de desinformación y desamparo ante una situación de embarazo no deseado.
b) La imposibilidad de realizarlo en la pública
Que solamente un 3% de las intervenciones de abortos se realicen en la Sanidad Pública es debido a tres factores. En primer lugar, existe la objeción de conciencia de muchos médicos que por motivos “religiosos” deciden no practicar este tipo de intervenciones. En segundo lugar, muchos médicos no practican los abortos alegando la objeción de conciencia, pero en realidad se sacan de encima una intervención que será en muchos casos realizada bajo el tercer supuesto, por tanto casi seguro ilegal, ya que la paciente seguramente está mintiendo cuando dice que está afectada psicológicamente. La propia ley es por lo tanto la fuente del segundo tipo de “objeción de conciencia”. Finalmente, no se realizan abortos en la pública porque el sistema sanitario no se encarga de que si bien un médico puede objetar, no lo hagan todos los que están en un mismo hospital. El SNS no crea en absoluto las condiciones legales, de personal o de recursos porque el aborto sea una práctica tan normalizada como las otras. El hecho de que los abortos no se realicen en la pública sigue contribuyendo a la invisibilización y a la construcción del tabú del aborto.
Restricciones económicas
El aborto, consecuencia de lo que acabamos de exponer, se acaba realizando en centros privados y tiene un costo alrededor de los 300€. Esta cifra genera una desigualdad de clase en cuanto al acceso a la práctica médica ya que si bien para alguna esta cifra es insignificante, para otra puede suponer la mitad de su sueldo. La privatización del aborto genera también menos autonomía personal a la mujer.
Existe una subvención, que proviene de una dotación pública, pero gestionada por una ONG llamada Salud y Familia. Consideramos que esta ayuda, a causa del proceso que exige pasar a la mujer para poder cobrarlo (entrevista que vulnera el derecho a la intimidad, no publicación de los criterios de adjudicación de las subvenciones, derivación desde SyF a la clínica que ellos estimen), lejos de facilitar el acceso al aborto exige sufrimiento, desinformación y desamparo a la persona que accede.
Restricciones simbólicas
La presencia de diferentes formas de restricción que hemos explicado hasta el momento son representaciones más o menos de la realidad. El ámbito de lo simbólico, no obstante, se mueve en los terrenos de la informalidad y la tradición, que como sabemos por experiencia pueden tener igual o más de poder que la norma estricta.
La represión sexual, que castra el placer de la mujer y que asume la maternidad como un fin obligatorio y la imposición de la heterosexualidad, pasando por la dependencia emocional de la mujer causada por su rol de género basado en la vulnerabilidad y la pasividad, o finalmente la construcción social de un tabú alrededor del aborto suponen potentes impedimentos y presiones que restringen y coaccionan la libertad de las mujeres sobre no solamente su propio cuerpo sino sobre su propia vida.
Restricción respecto a la minoría de edad
Entendemos que las mujeres menores de edad, y recuperando la definición de Sau que considera el patriarcado no únicamente el ejercicio de opresión sobre las mujeres sino también de los hijos, sufren aún más una imposibilidad de gestión de su propio cuerpo. Así la interrupción voluntaria del embarazo, se rige por lo establecido con carácter general sobre la mayoría de edad (Real Decreto Ley 33/1078 sobre mayoría de edad) y por las disposiciones especiales de aplicación. Así, a menos que la menor esté emancipada por matrimonio o por concesión judicial, hasta la mayoría de edad (18) no podrá recorrer a la Interrupción Voluntaria del Embarazo sin permiso de sus padres o tutores (Ley orgánica 9/1985 de Reforma del Aborto).
CONCLUSIONES Y REIVINDICACIONES
El aborto es pues un acto que se opone frontalmente al patriarcado, ya que vulnera todo el conjunto de mecanismos que el sistema posee para seguirse manteniendo. Por tanto, consideramos que empoderarnos de argumentos antipatriarcales, lejos de ser un retroceso en el discurso, proporciona argumentos más sólidos en la lucha por el aborto libre y gratuito.
Proponemos:
• La despenalización del aborto
• Aplicación del reconocimiento del menor maduro
• Inexistencia de terminios
• Realización de abortos en el sistema sanitario público
• Normalización de la práctica en la disciplina médica
• Educación sexual enfocada a la autogestión del propio cuerpo y al placer y no heteronormativa
• Financiación de los anticonceptivos por parte del sistema sanitario público
• Replanteamiento del rol del PASSIR en la atención primaria: apuesta por una autogestión con una perspectiva interdisciplinar basada en el trabajo hacia una autogestión de los cuerpos

…PERO VALE LA PENA

Necesitábamos sentarnos y escucharnos. Necesitábamos mirarnos hacia adentro y trabajar todos los sentimientos que habían generado en nosotras los numerosos conflictos que provocó el nacimiento de nuestro colectivo. Era urgente pasar página, pero no olvidando sino integrando la experiencia en nuestro conocimiento individual, en nuestra sabiduría colectiva. Y así lo hemos hecho.
La creación de Biterna tiene su origen en las inquietudes de un grupo de mujeres que coincidimos en el proyecto del CSO La Desposta de Terrassa i en la voluntad de parar la creciente normalización de actitudes sexistas dentro de este y de otros espacios afines. A partir de este momento Biterna continuará creciendo a través de la incorporación de otras mujeres de diferentes espacios pero con inquietudes comunes.
Los motivos individuales que nos llevan a compartir el proyecto son la necesidad de trabajar y fortalecer la autoestima, el autoconocimiento, la salud personal y la voluntad de trabajar tanto a nivel físico como psicológico la autodefensa personal.
Además, queríamos también identificar y trabajar las propias actitudes sexistas para poder superarlas. Por otra parte, nos interesaba fortalecer nuestra concienciación política en general en un momento en el que, en nuestro entorno, se imponía la falta de formación i análisis político de la realidad.

A nivel colectivo, coincidíamos en la necesidad de compartir ideas y solucionar problemas a través de nuestra organización como feministas creando así una red de solidaridad entre mujeres. Queríamos un espacio donde trabajar políticamente desde una perspectiva de género, a la par que realizar trabajo de género desde una perspectiva política concreta basada en el activismo autónomo, huyendo de institucionalismos y con un trasfondo anticapitalista. Un espacio desde donde poder trabajar la autodefensa colectiva dando respuesta a las agresiones cotidianas y combatiendo el sistema patriarcal tanto fuera como dentro de los espacios mixtos en los que trabajábamos. Con esta perspectiva, Biterna empezó a reunirse en un espacio autónomo dentro del CSO, lo cual provocó, casi desde el inicio, resistencias. Nada nuevo, tristemente. El conflicto se agravó con la denuncia de varias agresiones y, por lo tanto, el señalamiento de los autores de éstas. A partir de aquí: la división, los silencios cómplices, la “neutralidad”, los rumores, los insultos… La reacción colectiva inicial a estos fue de negación, de relativización e intentarlo reducir todo al ámbito personal. Delante de nuestra insistencia en la dimensión política de los hechos, y por lo tanto, en la necesidad de actuar en consecuencia, algunas persones pasaron a reforzar y justificar de forma activa a los agresores y sus actitudes, y la mayoría miró hacia otro lado.
La consecuencia de todo en sí fe la salida forzada del grupo de mujeres del CSO y la no participación en los centros sociales okupados posteriormente o en otros espacios afines mientras tuviesen cabida los agresores.
Nosotras, como grupo feminista, no podíamos dar cobertura a ciertas actitudes sexistas que se permitían y se normalizaban en estos espacios. No habíamos conseguido cambiarlas pero, como mínimo, no las legitimaríamos con nuestra presencia, con nuestro hacer ver que no pasaba nada.
Evidentemente, esta decisión fue extremadamente dolorosa para nosotras, ya que también habíamos participado en la gestación y construcción de estos espacios. Durante todo el proceso fueron comunes los sentimientos de decepción, impotencia, rabia y perplejidad al vernos invisibilizadas en los movimientos sociales de los cuales formábamos parte desde hacía mucho tiempo.
Pero también encontramos la solidaridad de hombres y mujeres que sobrepusieron la responsabilidad política a los “amiguismos” y al miedo al conflicto. Ellos y ellas también sufrieron, por este motivo, las descalificaciones. Para nosotras fue muy especial el apoyo de otro grupo de mujeres feministas vinculado a los movimientos sociales de Terrassa, Les Dones del Sac, que nos apoyaron en todo momento dando una visión más externa a los acontecimientos cosa que facilitó el análisis político del conflicto.

Biterna ya no se reúne en ninguno de estos espacios pero el grupo ha ido creciendo y el proyecto se ha consolidados. Ahora somos el doble de mujeres que cuando empezamos y la incorporación de nuevas mujeres con posterioridad al conflicto ha sido muy valiosa por el aire fresco que ha significado.
De todo esto hemos aprendido que hace falta que continuemos trabajando colectivamente, y en este sentido nuestras convicciones políticas han salido reforzadas a la vez que hemos constatado el hecho de que las mujeres organizadas tenemos un increíble potencial trasformador.
Estamos orgullosas de cómo hemos afrontado todas las dificultades con las que nos hemos ido tropezando, de cómo las hemos gestionado y como hemos salido fortalecidas. Por todos estos motivos estamos convencidas de la necesidad de la existencia de Biterna y de todos aquellos grupos y colectivos que desde sus espacios realizan un trabajo desde una perspectiva de género.
Es difícil pero vale la pena.

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO Y LA VACUNA

EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)
El VPH es un virus de transmisión casi exclusivamente sexual bastante común entre la población sexualmente activa y que se relaciona estrechamente con el cáncer de cuello uterino (la parte más baja de la matriz que enlaza con la parte superior de la vagina).

Los virus VPH infectan las células de la piel o las mucosas de los órganos genitales y provocan:
-Lesiones visibles: berrugas o condilomas, en forma de "cresta de gallo" o bien planas, localizadas en la vulva, la vagina, el cuello del útero, la uretra, el pene y el ano.
-Lesiones invisibles, asintomáticas, que solo se pueden detectar con pruebas específicas.

Existen 120 tipos de VPH de los cuales solo 15 se consideran de alto riesgo para desarrollar un cáncer de cuello uterino. Concretamente, al VPH 16 se le atribuye el 50 % de los casos de cáncer de cérvix que sufren las mujeres mientras que al VPH 18 el 17%. Por tanto podemos considerar que el 70% de casos de cáncer de cuello uterino están directamente relacionados con la infección por VPH 16 i 18. Los VPH de bajo riesgo, principalmente el 6 y el 11, están relacionados con el 90 % de las verrugas genitales, nombradas també condilomas (Fuente: Documento sobre la Vacunación del VPH de la Societat Catalana de Contracepció)

Un medio muy eficaz de detección del VPH es hacerse una citología cervicovaginal o prueba de Papanicolaou cada año si se tiene entre 26 i 65 años y se mantienen relaciones sexuales.


LA VACUNA DEL VPH
Existen 2 vacunas que impiden la infección de algunos tipos de VPH:
-Gardasil, de Merck Reserch Laboratores y en Europa por Sanofi Pasteur MSD, que inmuniza los tipos 6,11, 16 y 18.
-Cervarix, de GlaxoSmithKline, que impide la infección de las variantes 16 y 18.

-La vacuna consta de una primera dosis y de otra a los 2 y 6 meses.
-Está indicada para a inmunizar a niñas y adolescentes de 9 a 15 años y para mujeres adultas de 16 a 26 años.
-La vacuna no es terapéutica y por tanto no representa un tratamiento contra el cáncer. Su efectividad se ha demostrado sobretodo en mujeres que no han estado expuestas a ninguna de los tipos de VPH, por este motivo se recomienda vacunar a las niñas antes de su primera relación sexual.
- Si la mujer ya está infectada en el momento de la vacunación por alguno de los tipos de VPH incluidos en la vacuna, quedará protegida frente los otros tipos de VPH de la vacuna, pero no frente de los que está infectada.
-De momento no se sabe si la vacuna necesitaría una dosis de recuerdo pasados unos cuantos años.
-El precio de la vacuna es de 464,58 € por Gardasil y 448,98 euros por Cervarix.
-Ninguna de estas vacunas contra VPH ha estado probada para proporcionar protección completa contra la infección persistente de otros tipos de VPH, algunos de los cuales causan cáncer. Por tanto, alrededor del 30% de los casos de cáncer de cuello uterino y el 10% de los casos de verrugas genitales no se prevendrán con estas vacunas.

INCLUSIÓN DE LA VACUNACIÓN PARA VPH EN EL CALENDARIO VACUNAL
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud acordó el 10 de octubre de 2007 que la introducción de la vacunación para VPH (GARDASIL) en los calendarios de vacunaciones sistemáticas de las comunidades autónomas se hiciese efectiva antes de finalizar el año 2010 y recomendó la vacunación de las adolescentes de una única cohorte a una edad comprendida entre los 11 y los 14 años.

Respecto a la aplicación en Cataluña, la Comissió de Salut del Parlament de Catalunya presidida por Marina Geli, presentó el 24 de Abril de 2008 el Programa d’Atenció Maternoinfantil i a la Salut Afectiva, Sexual i Reproductiva a Catalunya 2008-2010. La vacunación para el VPH se enmarca dentro del Programa de Prevención y control de las infecciones de transmisión sexual y de cáncer de cuello uterino – VPH que acuerda la vacunación escolar de chicas de 12 años (6º primaria) antes del 2010.

LOS OSCUROS INTERESES ENTORNO A LA VACUNACIÓN MASIVA CONTRA EL VPH
La inclusión en el calendario vacunal de Gardasil es uno de los casos más flagrantes de intromisión en la sanidad de intereses lucrativos en la historia del Estado español. Dejando a un lado la crítica a la vacunación sistémica de los bebés, que aquí no abordaremos, los datos sobre la realidad del VPH en el Estado español y aspectos de la vacuna no dejan duda de que solo puede haber intereses no sanitarios en la decisión tomada por el ministerio de sanidad. Vamos a ver los aspectos oscuros de esta vacuna:

-Es la vacuna más cara de la historia: 464,58 € a los que cal sumar los costos logísticos de la vacunación.
-Es una vacuna que combate un espectro muy bajo de variantes del virus (4 de los 120 que hay
-No hay ha garantía de la seguridad de la vacuna. Por dos razones: en primer lugar la prueba de más duración que ha analizado los efectos de la vacuna no ha estado mayor de 6 años, teniendo en cuenta que el cáncer de cérvix tarda 30 años en desarrollarse el periodo de prueba es totalmente insuficiente. En segundo lugar, la farmacéutica no ha especificado si tendrá que haber dosis de recuerdo.
-No existe epidemia de cáncer de cuello de útero en el territorio español (unos 2000 casos al año y 600 muertes por la misma causa). Además es uno de los cánceres femeninos menos corrientes, por detrás del de colon, recto, bronquios o pulmones.
-La vacunación supondrá un coste de 125 millones de € por la Sanidad Pública, una cifra que bien podría destinarse a explicar que es el VPH, a hacer citologías, fomentar la educación sexual o a subvencionar preservativos
-El planteamiento de la vacunación proviene de un análisis simplista de las causas de cáncer de cuello de útero basado en el VPH como causa. Muchos estudios demuestran que hay otros factores como el estado de salud y las condiciones socioambientales determinantes en el desarrollo del cáncer de cuello de útero.
-El laboratorio que elabora Gardasil, Merk, ha estado condenado por ocultar información sobre los efectos secundarios letales del analgésico VIOXX, por el que están pagando indemnizaciones multimillonarias a los familiares de les víctimas.
-La campaña de vacunación en ningún caso va acompañada de una campaña de sensibilización sobre el VPH, el cáncer de cuello de útero o de las ITS en general.

Podemos considerar sin ninguna duda que la vacuna Gardasil y su inclusión en el calendario vacunal responde a intereses farmacéuticos y que el estado actúa como una institución controladora de los cuerpos femeninos negando el derecho a la información y al autoconocimiento. La vacunación por VPH no hace de las niñas agentes activos de su sexualidad y de su cuerpo y puede generar una falsa sensación de protección ante las enfermedades de transmisión sexual.

Agradecemos la información proporcionada por CAPS (Centre d’Anàlisi de Programes Sanitaris) y ADIBS (Associació de Dones de les Illes Balears per a la Salut) por la información cedida.

Para más información:
-CAPS
http://www.caps.pangea.org/declaracion/completa.php
-ADIBS
http://adibs-feminista.blogspot.com/
-SEC (Societat Catalana de Contracepció)
http://www.academia.cat/societats/contracep/docs/vacuna_HPV.pdf
-Revista Mujeres y Salud nº 22 “Vacuna VPH protección de las niñas o de la indústria?”